Rehabilitación de una masía para destinarla a turismo rural


Masia Ca la Maria

Promotor
Privado
Emplazamiento
Vilassar de Dalt
Proyecto
2018 - 2020
Obra
2019 - 2021
Superficie
460 m2

GALERÍA

 

A los pies del cerro de en Lloberas, en medio del paisaje forestal de la Conreria-Sant Mateu-Céllecs, renace la Masía de Ca la Maria, una de las construcciones más antiguas y emblemáticas del término de Vilassar de Dalt.


Conocida históricamente como Masía de Can Lloberas del Bosque, está catalogada como Bien Cultural de Interés Local y ha sido objeto de una cuidada rehabilitación para transformarla en un establecimiento de turismo rural. La intervención ha buscado recuperar el edificio, que se encontraba en estado ruinoso, conservando su carácter original y potenciando sus singularidades.


El edificio principal está formado por cinco crujías de planta baja y piso (tres con frente a la fachada principal y dos en la parte posterior) con cubiertas a dos aguas y el alero perpendicular a la fachada. Dispone también de un cuerpo auxiliar en el lado este. Los muros de piedra, las carpinterías tradicionales y el revestimiento de mortero de cal son continuos en la estética original. Los dinteles y jambas de granito quedan vistos, mientras que en la parte de levante algunos dinteles son de madera con arcos de descarga de ladrillo.


En la fachada principal destaca el portal redondo de ladrillo que da acceso a la planta baja. En los costados interiores de las ventanas se conservan los festejadores, y bajo las dos ventanas centrales aún están las troneras de granito. Estos elementos tradicionales, junto con los dinteles de madera y piedra, mantienen viva la memoria constructiva de esta masía con siglos de historia.


El interior se ha adaptado para acoger huéspedes en un ambiente cálido y doméstico. En la planta baja se encuentran los espacios comunes: sala, comedor, bodega reconvertida en zona de spa y sala polivalente, mientras que la planta piso acoge cuatro habitaciones dobles tipo suite. La rehabilitación ha utilizado materiales tradicionales como la teja cerámica y la madera maciza, reinterpretados para ofrecer confort y funcionalidad.
Los exteriores se han adecuado con la mínima intervención posible para preservar la esencia del lugar. Se han recuperado los antiguos bancales para reactivar la actividad agraria a pequeña escala, rehabilitando la balsa de riego para convertirla en punto de agua para la fauna y piscina, y creando una zona de aparcamiento discreta. También se han mantenido los caminos originales que conectan el conjunto con su entorno natural.

La intervención ha priorizado la sostenibilidad y el respeto ambiental: se han instalado placas fotovoltaicas con baterías, calefacción de biomasa, una fosa séptica ecológica y medidas de prevención de incendios. Además, se han colocado nidos para especies protegidas como las golondrinas y los murciélagos, reforzando el vínculo de la masía con la biodiversidad local.


Con esta rehabilitación, Ca la Maria recupera su pasado y se proyecta hacia el futuro como un espacio donde el paisaje, la memoria y la arquitectura tradicional conviven con respeto y armonía.

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