En una parcela del Eixample de Vilassar de Mar, con fachada a la esquina de las calles Sant Ramon y Enric Granados, se ha proyectado la construcción de dos viviendas unifamiliares en testera, a partir de la división de un solar urbano consolidado.
El proyecto plantea dos casas independientes, cada una con acceso directo desde la calle y organizadas en planta baja, planta primera y espacio bajo cubierta, aprovechando al máximo la orientación, la luz natural y la privacidad.
Con una estética limpia y volúmenes sencillos, ambas edificaciones se retranquean 3 metros respecto a la alineación de la calle, de acuerdo con la normativa urbanística vigente, conformando patios delanteros que actúan como espacio de transición entre el ámbito público y el privado. Están pintadas de colores diferentes para generar contraste y dotar a cada unidad de una identidad propia.
El acceso principal da paso a un distribuidor que se abre a un único espacio abierto que integra la sala de estar, el comedor y la cocina, conectado visualmente con el patio posterior ajardinado, donde una franja verde aporta frescura y calidad ambiental. Desde este espacio también se puede acceder a un aseo.
En la planta primera, las viviendas se distribuyen en tres habitaciones, dos baños y lavadero, mientras que en la planta bajo cubierta se reserva un espacio versátil con una terraza exterior, aprovechando la geometría de la cubierta a dos aguas.
El diseño se ha concebido para garantizar la comodidad y la accesibilidad en el día a día, cumpliendo con todas las normativas de habitabilidad. En la vivienda del número 134, por ejemplo, se incorpora un ascensor que conecta todas las plantas, reforzando su adaptabilidad a diferentes necesidades.
En el exterior, además de los espacios de aparcamiento y estancia, el proyecto incluye la construcción de muros y vallas perimetrales, así como la plantación de vegetación. También se han instalado paneles fotovoltaicos siguiendo la inclinación de la cubierta, como apuesta por la sostenibilidad energética.
Este conjunto residencial combina la funcionalidad y modernidad urbana de Vilassar de Mar con el carácter acogedor de una casa con jardín, pensada para vivir con comodidad y calidad de vida dentro de un entorno plenamente integrado en el núcleo urbano.